¿Peleando por comer o beber?

“Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.” (Romanos 14:19, NBLA)

“Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.” (Romanos 14:19, NBLA)

“Antes bien, vístanse del Señor Jesucristo, y no piensen en proveer para las lujurias de la carne.” (Romanos 13:14, NBLA)

“Y hagan todo esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño. Porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.” (Romanos 13:11, NBLA)

«Pero si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza». No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien.” (Romanos 12:19–21, NBLA)

“Contribuyendo para las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad.” (Romanos 12:13, NBLA)

“...gozándose en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración...” (Romanos 12:12, NBLA)

“Y no se adapten a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable y perfecto.” (Romanos 12:2, NBLA)

"Pues desconociendo la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree." (Ro. 10:3–4)

La confesión no siempre significa arrepentimiento. Como Acán, podemos confesar sin quebranto. Jesús ofrece perdón para quienes se arrepienten de corazón.

El Hijo del Hombre padeció mucho para darnos vida eterna. Su sufrimiento fue necesario, su amor, incomparable.