“Y hagan todo esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño. Porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.”
(Romanos 13:11, NBLA)
No encuentro mejores palabras para describir este verso que decir: es precioso. ¡La salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos! Más cerca. Pablo se refiere aquí a la consumación de nuestra redención, al día glorioso en que Cristo se manifestará, cuando lo corruptible se vista de incorrupción, y cuando seremos semejantes a Él porque le veremos tal como es.
Ningún cristiano debería privarse del gozo de contemplar Aquel día. En medio de una vida llena de aflicciones, esa esperanza de gloria mantiene nuestros corazones encendidos; alimenta el fuego de nuestro anhelo por lo eterno. Y Pablo recuerda que, con cada amanecer, estamos más cerca de ese día.
Sin embargo, esa esperanza no es solo un consuelo: es también un llamado a la acción. La cercanía del día final debe impulsarnos a obedecer los mandamientos anteriores—amor fraternal, servicio, hospitalidad, perseverancia, entrega—y a hacerlo “conociendo el tiempo”, es decir, recordando que la venida del Señor está pronta. Por eso añade: ya es hora de despertarse del sueño.
¿Y cuándo están dormidos los cristianos?
Cuando viven sin obediencia, sin perseguir la santidad, cuando olvidan que el día del Señor se acerca. Lamentablemente, no son pocos quienes viven como soñando en este mundo presente, aferrados a lo temporal, como si no existiera un futuro eterno y como si nuestra salvación no avanzara rápidamente hacia su culminación.
Cristiano, es hora de despertar. Ya se ha gastado demasiado tiempo viviendo para el mundo y sus deseos. Hoy es día de buscar la santidad—sin la cual nadie verá al Señor—y de procurar obedecer Sus mandamientos con renovado fervor, porque cada día que pasa es un día más cerca de Su venida.
Examínate:
¿Estás procurando la santidad?
¿Te preocupa tu pecado?
¿Cultivas tu comunión con Dios?
Es hora de despertar del sueño. Que los muertos entierren a sus muertos y que el mundo viva para el mundo, pero que aquellos que han gustado cuán bueno es el Señor no permanezcan dormidos.
¡La salvación está más cerca que cuando creímos! Que esta verdad capture nuestro corazón hoy y nos lleve a considerar en qué áreas necesitamos despertar. Que el Señor nos conceda vivir intencionalmente, aguardando con gozo Aquel día.




